Cymbalta

Cymbalta Precio

Cymbalta: usos y composición

Es un fármaco a base de hidrocloruro de duloxetina. Sus usos más habituales son el tratamiento de la ansiedad, depresión o dolores nerviosos causados por la diabetes.

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Contraindicaciones de Cymbalta 30 y Cymbalta 60

– No los uses si eres alérgico al hidrocloruro de duloxetina o a cualquiera de sus otros componentes

– Si ya estás tratando la depresión con fluvoxaminao con inhibidores de la monoaminooxidasa

– Si has tomado inhibidores de la monoaminooxidasa en los últimos 14 días

Cymbalta: ¿cuál es la forma de administración?

Las cápsulas se ingieren por vía oral, tragadas enteras con agua. No las mastiques, abras o trocees. Puedes tomar Cymbalta tanto antes como después de las comidas.

La dosis para pacientes con problemas de ansiedad es de entre 30 a 120 mg una vez al día.

Para los dolores nerviosos derivados de la diabetes o los trastornos depresivos, debes tomar una cápsula de Cymbalta 60 una vez al día.

Tu doctor puede ajustar la medicación según tu caso concreto o indicarte otra dosis distinta. Sigue sus indicaciones.

Actuación en casos de sobredosis por Cymbalta o ante una ingestión accidental

Los casos de intoxicación más graves pueden venir acompañados de somnolencia, convulsiones o vómitos. De cualquier manera, debes acudir a un centro médico cuanto antes, aunque no aparezcan síntomas de sobredosis o molestias.

¿Qué hacer si te olvidas de tomar la pastilla cuando te toca?

Si aún faltan más de 12 horas para la siguiente dosis, ingiere Cymbalta en cuanto te acuerdes y haz la siguiente dosis a la hora habitual. En cualquier otro caso, espera.

Cymbalta: duración de los tratamientos

Cymbalta se aplica en ciclos de larga duración. Es una medicina que necesita tiempo para hacer efecto. Sigue las instrucciones de tu médico y no interrumpas el tratamiento antes de que él te lo indique.

Cymbalta: efectos secundarios

– Pérdida de apetito y pérdida de peso

– Mal aliento, mal sabor en la boca, aparición de aftas

– Somnolencia, cansancio, falta de vitalidad

– Ansiedad

– Taquicardia y aumento de la sudoración, tanto caliente como fría

– Problemas para orinar o aumento de la frecuencia con la que se hace

– Dolor de cabeza, mareos, náuseas o ganas de vomitar

– Dolores musculares o contracciones involuntarias

– Indigestión, dolor de estómago, gases